20 días juntas.

Ayer terminamos las sesiones de trabajo conjuntas que durante veinte días hemos compartido Belén Torres, Cristina Cerdán y yo.

Hemos trabajado mucho y la experiencia ha sido más que gratificante. Hemos creado juntas y compartido comidas, inquietudes y experiencias.

Trabajando en compañía.

Ya han llegado a casa mis dos ayudantes, estudiantes de escultura en la escuela de arte de Pamplona. Belén Torres y Cristina Cerdán.

Así estaba el estudio antes de que llegaran. Voy fotografiando el espacio a diario porque todo está en continuo movimiento, haciéndose a cada momento.

Esta ha sido nuestra primera semana, de cuatro días. Mucho trabajo y buena disposición. Ganas de aprender y de compartir. Una velocidad un tanto acelerada que espero se vaya acomodando a nuestras verdaderas personalidades.

Nueva versión de la escultura colaborativa de cerámica que hicimos en Acedo el año pasado.

Siempre hay algo que rescatar.

Mientras doy vueltas por el almacén de hierros buscando una pieza para una escultura me voy fijando en otros objetos y sin planearlo surgen nuevos inicios. Esta vez se me presentaron delante unas cerraduras.

Lo más practico es tener los materiales ordenados por semejanza y revisarlos a menudo para no desubicarlos y que estén disponibles si los necesitas.

trabajo en proceso.

Poco a poco las distintas piezas van colocándose en su lugar.

Juntar con soldadura cada clavo ha sido complejo y trabajoso pero siempre sorprendente y apasionante. Al final el interior queda oculto así que no se vera esa amalgama de hierros retorcidos y oxidados.


Becarias.

Esta primavera van a venir dos mujeres a colaborar conmigo. Están estudiando escultura en la escuela de arte de Pamplona y van a ser mis becarias por dos meses.

Para recibirlas y tener trabajo preparado para ellas estoy estos días empezando varias obras a la vez. Actuó hasta llegar al punto en el que pienso que podrán intervenir, previendo como será el trabajo y el resultado. Trataré de no privarme yo de alguna fase gozosa.

Esto va a ser un torso con dos de sus lados forrados con clavos y los otros dos con una estructura semejante a un trillo de los de sierra y piedras, pero con pedacitos de loza.

Nueva escultura

He empezado dos nuevas obras a la vez, estoy preparando la forma de dos nuevos torsos que empiezan utilizando elementos de labranza y viejos clavos de puertas de roble.

En esta los clavos van a ser el cabello y por su contundencia la forma de la cabeza tiene que tener también mucha presencia. Nada de naturalismo, probaré algo primitivo y extremado.

Eraul.

En el año 2014 realicé unas xilografías tallando unas puertas. Una de ellas representaba en viñetas escenas del pueblo donde vivo, Eraul.

La saco a colación estos días ya que acabo de entregársela esta semana a la persona que me la compró hace años y a la que se la había estado guardando.

Ya han pasado muchos años y ha cambiado bastante el pueblo. Gente que sale retratada ya no vive aquí y los más pequeños han crecido mucho.

Dérula en vereda 2021

Este es el relato completo de los trabajos que hemos este año en Acedo con la Asociación Estemblo.